febrero 17, 2005

ADIOS...

1 Bueno amigos, amigas: adiós.

Este adiós tiene sus matices.

En realidad este adiós es un hasta luego.

Me ha encantado estar por internet escribiendo cosas.

Pero más me ha encantado saber que algunos/as habéis entrado en este blog y las habéis leído.

El colmo ha sido cuando os habéis decidido a escribir también sobre lo escrito.

Gracias mil.

El escribir me ha llevado a leer. Al placer de leer lo que habéis escrito vosotros/as.

Y ahí se ha producido la gran sorpresa. He conocido a través del mío los blogs que hacéis cada día, y os felicito de corazón.

Escribís con brío, con sinceridad, con acierto literario.

Por eso, os seguiré leyendo aunque mi voz se apague por un tiempo.

Sólo por un tiempo.

Apareceré pronto convertido en otro.

Tal vez otro personaje de teatro me preste su nombre, y mi blog aparezca así bautizado.

Ta vez Koltés, Shakespeare o Moliére me presten una máscara,

traspasada todos los días por vuestros ojos escrutadores.

Mi adiós es un hasta luego.

Sabréis muy pronto de mí.

El más fuerte y cálido de mis abrazos.

Hasta luego, Dama del arco, Princesa del Guisante, Zipi y Zape, Jimena, Ararat, Joaquín, Perlanegra, Anuski, Yambra, Jacinto, Pepe penas, La bruja rural, Muralla, Zafia, Iris, Juan re, Sandra, Elena, Ikke, Iván Francisco, Kendra, Mariefe, Betaville, Lucía, Fisgón, Homer, Sole, … antifaces en los que escondéis vuestras almas cómplices, amigos en la oscura brillantez de esta red repleta de soledad acompañada.

Las mejores patitas de esta red de araña eléctrica y hermosa.

No me voy.

Roberto Zucco.

febrero 15, 2005

El incendio del Windsor

Windor2

Apenas unas horas de que las llamas del pavoroso incendio del edificio Windsor, en pleno centro de Madrid, se apagaran, y esa estructura arquitectónica carbonizada apareciera en todo su dramatismo, sin pretenderlo en absoluto ya he tenido la oportunidad de oir y ver tres perlas cultivadas a través de diferentes conductos. Vivimos en un país que presenta como chiste y/o chascarrillo en menos que canta un gallo la peor de las tragedias, o, por el contrario, las convierte en algo de lo que avergonzarse o en algo de lo que enorgullecerse.

La primera de estas perlas la leí distraídamente en un blog similar a éste. Alguien relacionaba la candidatura de Madrid como ciudad olímpica y la ocurrencia de haber hecho un pebetero gigantesco, original y visible a muchos kilómetros de distancia. El amigo o amiga, como arrepentido de su propio comentario, sin que nadie le pidiera muestra alguna de contrición, se excusaba inmediatamente diciendo que "de momento no se habían registrado víctimas". No me cabe la menor duda de que, si se hubieran registrado, el chiste hubiera sido otro, pero también hubiera sido inmediato y chiste.

La otra perla.

Durante el incendio, una emisora de alcance nacional anunciaba en primicia absoluta que el Windsor estaba a punto de derrumbarse. Venía a decir que "estos primeros rascacielos no estaban construidos con los medios actuales". Que eran una caquita, vaya. Pues bien, como todo el mundo ya sabe, el edificio sigue pero que muy derecho, aunque ya está anunciada su demolición.

Por último, la tercera perla en sentido opuesto. Va un arquitecto en un diario regional que no mencionaré y, después de detenerse en tecnicismos varios sobre la descripción estructural interna del edificio, y hablar sobre los diferentes "comportamientos" del hormigón y del acero, dice algo así como que el edificio ha aguantando porque los arquitectos españoles son fantásticos, aunque con menos fama y predicamento que los extranjeros, que son unos divos de la cosa y unos peseteros (o unos "eureros", si trabajan en nuestro continente). Toma ya. Este señor hablaba, lógicamente, de la comparación entre la resistencia de este edificio madrileño y las torres gemelas del Worl Trade Center, que se cayeron al suelo en un pis pas el 11 de Septiembre.

Sin conocer nada de arquitectura, creo que se olvidaba en su análisis apresurado de que en Nueva York dos avionazos, recién salidos de aeropuertos cercanos, y, por tanto, con las reservas de combustible a tope, se estrellaron intencionadamente contra dos edificios de los que eran conocidos sus esqueletos arquitectónicos.

En definitiva, o el chiste lepero, o el complejo de inferioridad de siempre, o el triunfalismo patriótico recurrente. Tres gafas para ver la misma cosa y elevar un discurso extensivo sobre la vida en general.

No sé si estas opciones de ver la realidad son buenas o malas. Son, en cualquier caso, síntomas. Puestos a elegir, me quedo con el chiste, que a pesar de ser un síntoma reduccionista y facilón, a veces hasta puede ayudar a digerir las cosas de la vida.

febrero 09, 2005

Tatuajes.

Crazypiercing Me aterran los tatuajes. En realidad lo que me aterran son las ataduras. Soy de los que está deseando quedar con ese amigo al que no he visto desde hace tanto tiempo y, cuando llega el día de la cita, prefiero que me llame para decirme que se ha puesto malo de las amígdalas y que mejor en otro momento…

Imagínense: si eso es lo que pienso de una cita inofensiva, el temor que me puede producir el nivel de compromiso a que te somete indefectiblemente un simple tatuaje. Poner "Mary Carmen" en la tripa, o "Viva Luisita" en un brazo, o hacerte un dibujo de lirios y amapolas en la pierna izquierda, y años más tarde ni siquiera recordar quién era esa puñetera Mary Carmen, haber olvidado las facciones que tanto te cautivaron de la otrora bella Luisita (a estas alturas casada en Segovia y madre de cuatro hijos), u odiar a muerte los lirios y las amapolas… Espantoso.

En esa misma proporción me gustan los disfraces. Porque son de usar y tirar, porque son instrumentos perfectos para observar desde una cierta "otredad", protegidos de las miradas de los demás, pero a sabiendas de que, una vez terminada la ceremonia de la observación, el disfraz volverá al armario y será sustituido por otro, aunque sea el "disfraz de persona sin disfraz" que procuro ponerme todos los días por la mañana.

Yo no entiendo ese acto irresponsable de grabarse en el cuerpo para siempre (qué horror, "para siempre…") un elefante, un cocodrilo, una coliflor, algo... Ese algo se hace dueño de ti desde ese momento y para el resto de tu vida, y no al revés. Un tatuaje es como una condena a perpetuidad.

Tú eres el tatuaje del tatuaje. El estará siempre en primer plano, y tú no serás nada más que el lienzo que utiliza él para exhibirse impúdicamente y ningunearte a ti de mala manera.

¡No a los tatuajes! ¡Mueran los piercings! ¡Abajo los compromisos eternos!

febrero 06, 2005

Tengan la bondad, señores racistas

Kameni El presentador de la sección deportiva del telediario de la primera, Sergio Sauca, advierte un poco como de pasada que los espectadores del Bernabeu tengan mucho cuidado de no expresar comentarios racistas, abucheos por ejemplo, contra el portero negro del Español, el camerunés Idriss Carlos Kameni. La razón es que al partido van a asistir los representantes del Comité Olímpico Internacional que deberán decidir sobre la idoneidad de Madrid como sede de los Juegos Olímpicos de 2012.

Su advertencia podría interpretarse como: "portaos bien este sábado, que Madrid se juega mucho. Luego, cuando se hayan ido, ya podéis seguir haciendo lo que os dé la gana..."

Ya imagino que Sauca no debe pensar una cosa así ni ha querido decir eso, pero de este modo me han sonado sus palabras, dichas entre noticia y noticia, a toda prisa, porque la rapidez en la televisión actual es una de las vacunas contra la pérdida de audiencia. En cualquier momento de debilidad, de "pérdida de pulso informativo", el espectador coge el mando y se va a otra cadena, a seguir enterándose sobre las causas de la muerte de Carmen Ordóñez, o la salud sexual del Dr. Iglesias.

Y claro: a ese ritmo, impuesto por las circunstancias del medio, no se puede uno detener para profundizar en teorías de esta guisa: "El racismo es una lacra social, se manifieste como se manifieste. No es algo referente a un partido de fútbol concreto, vigilado por los miembros del COI, sino a una posición ética ante la vida, las propias relaciones humanas, la consideración del ser humano, con independencia de su sexo, color, ideología y bla, bla, bla... "

Seguro que le hubieran cortado de algún modo. Pero cosas como ésta, este tipo de pequeños detalles sin importancia, a mí me demuestran que algo huele a podrido en el papel y la actitud de los medios de comunicación, especialmente los públicos, a la hora de conseguir clientes al precio que sea.

febrero 05, 2005

De sorpresa en sorpresa

Ordenadores Ya advertí el primer día que soy un auténtico analfabeto informático. No es ninguna metáfora: sé poner correos electrónicos, recibirlos, adjuntar textos, fotos, buscar cosas en Google, y poco más. Hace unos días reflexionaba sobre los diferentes analfabetismos que en el mundo existen, y el mío sería el de quienes no recibimos a tiempo clases y conocimientos de informática, y el resto de la vida arrastramos inevitablemente esta carencia, por mucho que utilicemos diariamente el ordenador en nuestro trabajo. En cuanto me pasa cualquier cosa rara –se me cuelga el PC o desastres similares-, llamo histérico a mi secretaria, o despierto a media noche a mis amigos, con lo cual he ido perdiéndolos a lo largo de estos años a una media galopante.

Ese mismo analfabetismo produce en mí, como contrapartida, una auténtica fascinación por lo desconocido. Soy de los que se pasaron estúpidamente muchos años diciendo aquello de “yo no tendré nunca ordenador…”, y desde que me compré el primero hace más de diez años no he dejado probablemente de abrirlo ni un solo día. Me encanta. Me parece un cacharro fascinante, útil y ya absolutamente imprescindible. A veces, cuando voy por el pasillo y él yace apagado, me lo quedo mirando con cara de enamorado…

Bueno, pues en ese contexto informático-sentimental me entero recientemente de la existencia de los blogs, me informo un poco más y me hago uno: éste. Y la sorpresa, gratificante sorpresa diaria, es constatar que hay personas que entran en mi página (como tú ahora mismo), que leen lo que escribo y que, de vez en cuando, hasta me comentan cosas. Me parece increíble, divertido, interesante. No puedo por menos que estar agradecido a quienes pierden un minuto leyendo mis cosas, que, a juzgar por esas estadísticas a las que tenemos acceso, son (sois) bastantes más de los que me podía imaginar en mis más optimistas expectativas.

La otra sorpresa es haber constatado la cantidad de gente con talento que escribe en otros blogs. El magnífico estilo literario de algunos/as, lo acertado de sus comentarios, la inteligencia de sus reflexiones, con independencia de posiciones ideológicas y creencias particulares.

Un talento al que jamás hubiera tenido acceso y cuya existencia me alegra reconocer.

febrero 02, 2005

Obnubilaciones

Peleas_simpson0ar Esta mañana un ciudadano, dentro de su coche y debajo de mi balcón, se ha puesto a tocar el claxon como un auténtico energúmeno. Supongo que alguna poderosa razón tendría para hacer tal cosa, pero yo, que todavía estaba medio dormido, le he deseado que por lo menos se le pinchara una rueda. También me he acordado de su señora madre, que, sin duda, estaría durmiendo a esas horas, ajena por completo al arrebato polifónico de su propio hijo.

Más tarde, ya desayunando y con la cabeza más fría, he empezado a disculpar el comportamiento de ese anónimo sujeto y a arrepentirme del mío, pensando que el pobre hombre se habría encontrado alguna dificultad para sacar su coche, que tendría prisa por alguna razón personal, etc, y hasta me he apenado por desearle males matinales diversos.

Y es que, seguramente, tanto él, precipitado sobre el claxon, como yo, enroscado en la almohada, nos hemos obnubilado. Yo en el más absoluto silencio. El emitiendo un estridente y molestísimo discurso musical. Cada uno a su manera.

Y pienso: qué frágiles somos los seres humanos que por un quítame allá esas pajas estamos siempre al borde de mandar a la mierda al vecino. Y esa reflexión adquiere tintes terribles cuando se refiere al comportamiento no ya sólo de individuos aislados, sino al de unos pueblos contra otros, enrabietados por profesionales de la cosa. Por ejemplo, algunos políticos nacionalistas, especializados en buscar razones diferenciales.

Bueno, dejemos el asunto. Ojalá el señor del claxon haya llegado a tiempo a su cita, a su trabajo o a Logroño, si es que ese era su deseo y su objetivo para hoy.

enero 27, 2005

Sardá

I3227 Creo que Javier Sardá lleva unos siete años al frente de su famoso e incombustible “Crónicas marcianas”. Sin duda este fenómeno comunicativo es uno de los más curiosos e importantes de toda la historia de la televisión española, porque, además, la franja horaria en que se emite no es la más apropiada para miles de personas que, al día siguiente, tienen que levantarse temprano para ir a trabajar. A pesar de eso, su tasa de espectadores no decrece sino que aumenta. La fidelidad es máxima y no cabe duda que ha creado un estilo propio de hacer televisión, que otros copian con desigual fortuna.

A eso voy.

Como desconozco los intríngulis técnicos a partir de los que se confecciona una parrilla de programación, no deja de sorprenderme la tozudez de otras cadenas, especialmente Antena 3, en competir con “Crónicas” haciendo sucedáneos de “Crónicas”. Sardá lleve siete años sentado a la puerta de Tele 5 viendo pasar plácidamente los cadáveres de sus enemigos: entre otros, Pepe Navarro, Jesús Vázquez, Máximo Pradera... Los siguientes de la lista, sin duda, van a ser Andreu Buenafuente y el Gran Wyoming, dos tipos con un inmenso talento y, sin embargo, condenados al fracaso comparativo.

Yo creo que lo más sensato sería dejar que Sardá triunfara en su medio haciendo lo que se ha demostrado como un gran éxito popular, y programar a esas horas otras cosas radicalmente distintas, no tanto para intentar atrapar al público de “Crónicas”, algo que hoy por hoy parece imposible, sino para conseguir a ese otro público potencial que se distingue porque aborrece ese programa en concreto y ese estilo de hacer televisión, olvidando desde el principio cualquier pretensión de competir en número de espectadores, optando tal vez por la calidad o la rareza.

Cualquier cosa puede valer: retransmitir misas concelebradas, campeonatos de petanca, de ajedrez, de ping-pong, etc, programas sobre libros, animales o bricolage, cogidas espectaculares de toreros, penaltis fallados, biografías de intelectuales, de asesinos, de santos, fracasos militares, etc, o incluso películas infantiles para niños insomnes.

Todo menos volver a fracasar estúpidamente.

enero 17, 2005

Insomnio

Al_pacino_001 Además del título de una película dirigida en 2002 por Crhistopher Nolan y protagonizada por Al Pacino "Insominio" es una especie de subtítulo de mi propia vida. acostumbrado a leer por las noches, trabajar por la tarde y dormir por la mañana, desde que se han invertido los términos lo que cada tres o cuatro días me salto es lo de dormir. Se lo salta mi cuerpo desconcertado ante los nuevos horarios a los que no acaba de acostumbrarse. Me espera un día para enmarcar, señoras y señores.

Roberto Zucco.

Segundo día en la red

Internetmodel9preview Estoy por segundo día en la red. Hace unos años yo era un perfecto analfabeto en esto de internet, y quién me iba a decir a mí que iba a tener a comienzos de 2005 mi propia página web. Lo cierto es que no sé exactamente para qué la tengo. Tal vez el tiempo me lo irá explicando.

Roberto Zucco.

enero 16, 2005

Primera entrega

Hhola Hoy, 16 de Enero de 2004, comienzo este cuaderno de bitácora que espero y deseo sea utilizado por todos/as con la única finalidad de establecer un nuevo canal de comunicación entre personas adultas, con una ideología progresista y, naturalmente, democrática, en donde las reflexiones sobre la vida, la política, la filosofía, la música y, de manera especial, el teatro, podamos intercambiarlas con absoluta libertad. Fernando Savater decía que las ideas no son respetables, sino, en todo caso, las personas que las emiten. Pues eso.

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LIBROS

  • Fréderic Beigbeder: Windows on the World
    Comienza a escribirse sobre el 11 de Septiembre. En "Windows on the World" (Anagrama), prepotente nombre del restaurante situado en la última planta del no menos inmodesto y ya destruído World Trade Center de Nueva York, el escritor francés Fréderic Beigbeder trama y teje una relación entre esa altura y la de "Le Ciel de París", desde donde escribe, en la Torre de Montparnasse. En el libro se reflexiona sobre aspectos de nuetra vida, pero, sobre todo, es el conmovedor relato de las peripecias de un ejecutivo que ha ido a desayunar con sus pequeños hijos a ese lugar. La situación recuerda a la del personaje de "La vida es bella". Ante sus hijos, horrorizados por la situación, mantiene que se trata solo de una simulación y que todo eso pasará muy pronto. Es curiosa la estructuración de la novela. Cada capítulo es un minuto de los 105 que transcurrieron entre el impacto del avión y la caída de la Torre Norte. Más que una gran novela, es la prometedora entrega de un escritor no menos prometedor.
  • Bernardo Atxaga: El hijo del acordeonista

    Bernardo Atxaga: El hijo del acordeonista
    (Alfaguara) Un libro magnífico, en la línea narrativa de anteriores novelas de Atxaga. La guerra civil, tan real ella, y los paisajes de Obaba, tan líricos y estlizados, vistos desde California en un relato atrapador, hecho de retazos que terminan uniéndose en un puzzle perfecto. Este novelista ha conseguido lo más difícil: una escritura vigorosa, reconocible y propia.

  • Michel Houellebecq: Plataforma
    De este joven escritor francés ya conocía su "Ampliación del campo de batalla", que me había dejado indiferente. Cuando leí "Plataforma" (Anagrama), anduve varios días con los ojos como platos. Creo que es una novela interesante, pero, sobre todo, una reflexión impertinente, provocadora, que descoloca por su claridad y valentía, y que lleva implícita una toma de posición ideológica por parte del lector. Contiene el alegato más radical que he leído contra el Islam (por eso ha sido un escándalo en su país), y para quienes provenimos de las remotas regiones del marxismo supone una revisión de lo que queda de nuestro pasado mental. Lo he regalado muchas veces y casi nadie ha sabido qué decirme. Algunos/as creo que no me saludan.
  • Paul Auster: La noche del oráculo
    (Anagrama) El mejor Auster. Nuevamente. Ese que consigue que los dedos se te peguen al libro. Ese que hace que maldigas el tener que levantarte por la mañana y no puedas seguir leyendo. Ese que, sin pedantería, reflexiona escribiendo sobre el hecho de escribir. Ese que ha revitalizado a escala planetaria los conceptos clásicos de la intriga y la progresión en el relato. Ese que describe personajes de carne y hueso en situaciones inverosíles, y unos y otras se hacen creíbles para el lector. Ese que ha recogido lo mejor de la literatura norteamericana y la ha mezclado con su formación clásica, europea. Lee este libro ya.
  • James Gavin: Deep in a Dream. La larga noche de Chet Baker
    Si yo fuera Chet Baker y leyera mi propia biografía escrita por James Gavin (Reservoir Books) supongo que me removería en la tumba. Un lector normal, y, sobre todo, vivo, se quedaría de piedra ante las peripecias contadas en un libro que relata con todo lujo de detalles el implacable y larguísimo proceso de autodestrucción de uno de los mejores músicos de jazz de todos los tiempos. Desde su origen familiar a las misteriosas circunstancias de su muerte, pasando por el calvario (para él y para que los le rodeaban) de su adicción a las drogas, todo en el libro es extremo. Como extremo es el biografiado mismo: seductor hasta en los últimos momentos, amoral, solitario, egoista, genial músico. Una delicia de libro.
  • Bernard Marie Koltés: Roberto Zucco

    Bernard Marie Koltés: Roberto Zucco
    (El Público) Parece lógico que este sea el primero de los libros reseñados puesto que su personaje protagonista le da nombre y me lo presta a mí para titular este blog. R.Z. es una obra teatral escrita por el francés Bernard Marie Koltés, muerto hace años víctima del SIDA. Es finalmente la historia de un personaje extraño y complejo, capaz de asesinar a su propia madre y de hablar como un personaje de la Ilustración. Ese es precisamente el estilo del autor: capaz de describir un ambiente de cloaca con la más sutil de las poesías. Se trata de una suerte de tragedia rabiosamente contemporánea, llevada al teatro por Peter Stein, y en España por Lluis Pasqual, entre otros. (Hay una versión cinematográfica de Cédrik Kahn, realizada en 2001, perfectamente prescindible). Para mí es la mejor obra de Koltés, a pesar de que "La soledad de los campos de algodón" y "Muelle Oeste" también representaron importantes hitos en la escena de los últimos años del pasado siglo. Koltés está enterrado en una tumba del Cementerio de Montmartre, en París. Me la encontré por casualidad una mañana fría y húmeda. Sentí una gran emoción.

Discos

Libros de teatro

  • Janet Malcolm: LEYENDO A CHEJOV
    Janet Malcolm conoce hasta las esquinas más recónditas de la obra de Chejov. Y con ese bagaje realiza un viaje a Rusia en donde va reconociendo los paisajes y los ambientes que inspiraron al autor de "Las tres hermanas" a escribir sus relatos y sus obras teatrales. Por medio se nos cuenta también las peripecias y vicisitudes de un país hermoso y la manera de ser de sus habitantes. "Leyendo a Chejov" (Alba Editorial) es, pues, un libro de aventuras, pero, al mismo tiempo un riguroso y ameno recorrido por los escritos de uno de los principales hombres de teatro del siglo XX, y, por tanto, una excelente herramienta para conocerlo.

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