ADIOS...
Este adiós tiene sus matices. En realidad este adiós es un hasta luego. Me ha encantado estar por internet escribiendo cosas. Pero más me ha encantado saber que algunos/as habéis entrado en este blog y las habéis leído. El colmo ha sido cuando os habéis decidido a escribir también sobre lo escrito. Gracias mil. El escribir me ha llevado a leer. Al placer de leer lo que habéis escrito vosotros/as. Y ahí se ha producido la gran sorpresa. He conocido a través del mío los blogs que hacéis cada día, y os felicito de corazón. Escribís con brío, con sinceridad, con acierto literario. Por eso, os seguiré leyendo aunque mi voz se apague por un tiempo. Sólo por un tiempo. Apareceré pronto convertido en otro. Tal vez otro personaje de teatro me preste su nombre, y mi blog aparezca así bautizado. Ta vez Koltés, Shakespeare o Moliére me presten una máscara, traspasada todos los días por vuestros ojos escrutadores. Mi adiós es un hasta luego. Sabréis muy pronto de mí. El más fuerte y cálido de mis abrazos. Hasta luego, Dama del arco, Princesa del Guisante, Zipi y Zape, Jimena, Ararat, Joaquín, Perlanegra, Anuski, Yambra, Jacinto, Pepe penas, La bruja rural, Muralla, Zafia, Iris, Juan re, Sandra, Elena, Ikke, Iván Francisco, Kendra, Mariefe, Betaville, Lucía, Fisgón, Homer, Sole, … antifaces en los que escondéis vuestras almas cómplices, amigos en la oscura brillantez de esta red repleta de soledad acompañada. Las mejores patitas de esta red de araña eléctrica y hermosa. No me voy. Roberto Zucco.








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